22 julio 2010



Cuando te desnudas ante un semejante, debes asumir que no todo van a ser besos y caricias. Puede haber arañazos, y piel enrojecida, llagas, oscuros cardenales. Cuando te desnudas, entiendes que asumes tu fragilidad con todas las consecuencias que te ofrece la vida.

Porque la vida también sigue en marcha
cuando no se es feliz. No esperes un rescate.

3 comentarios:

Soy ficción dijo...

No, por mucho que esperes no llegará el rescate, mejor nos vamos remendando solos.

Anónimo dijo...

pues yo creo que si, siempre hay alguien que de repente aparece o que siempre ha estado ahi aunque no lo hayas visto que te ayuda a sacar la cabeza para respirar...

Verónica dijo...

''porque la vida también sigue en marcha cuando no se es feliz''

sí, sad but true